Dentro del Centro de excelencia mundial de Braun

Dentro del Centro de excelencia mundial de Braun

Innovación de Braun. Dentro del Centro de excelencia mundial de Braun

Preparado para tu
primer acercamiento
Una auténtica empresa de afeitado entiende que la pureza y eficacia del diseño nace del arte de una observación discreta.

Al entrar en el brillante corazón de la sede central de Braun, arquitectónicamente inmaculada, de líneas sencillas y cristal, nos vemos a punto de tener acceso completo a sus salas de reconocimiento.

Es aquí, resguardada detrás de un espejo de dos caras, donde Evelyn Zechel recopila parte de su información más valiosa. Los hombres vienen a realizar sus rutinas de afeitado en cuartos de baño limpios y equipados de forma impoluta. Los voluntarios van de adolescentes que aprenden el arte del afeitado por primera vez a hombres de negocios muy arreglados. Mientras ellos se afeitan y desnudan sus caras, sus observadores miran de cerca sin ser vistos.

Mostrando cómo se sienta a un lado del espejo mientras un voluntario se afeita mirándose en el espejo desde el otro lado, Zechel explica: “Me permite mirar muy de cerca a la persona que se afeita sin intimidarla. Pero reconozco que a veces me siento como si fuera un detective de policía mirando a un criminal al que se le está interrogando”.

Esta observación secreta forma la base de investigación que lleva a piezas de afeitado más precisas y ergonómicas, que hacen destacar el liderazgo en diseño y afeitado de Braun. “Queremos aprender sobre el espectro de los diferentes hábitos de afeitado que la gente utiliza”, dice Zechel, que viaja por el mundo para observar los rituales de afeitado de las personas. Invertir en este estudio profundo permite a los expertos de Braun perfeccionar sus prototipos y los productos que llegan a las estanterías.

Nuestro pase de acceso a todas las áreas nos ha permitido entrar en una de las habitaciones más confidenciales del edificio. Armado con un arsenal de aparatos de alta tecnología, el Dr. Martin Fullgrabe, un físico de formación, puede analizar y explorar la ciencia secreta del afeitado perfecto. “Cámaras de alta resolución como las que usan los fabricantes de coches que llevan a cabo pruebas de choque nos permiten ver el proceso de afeitado a cámara lenta. Las cámaras con grandes aumentos nos dan muchos detalles y las afeitadoras con cámaras de fibra óptica nos permiten examinar exactamente cómo se está cortando el pelo”, explica.

El mayor reto que Fullgrabe afronta es que el pelo facial de los hombres puede ser muy diferente en su forma de crecer, la dirección en la que crece y la rapidez con la que crece. Su misión es asegurarse de que una afeitadora no pase por alto pelos cuando se deslice por la cara. La barba incipiente más larga a menudo se queda aplastada en la cara del hombre y los agujeros de la lámina de la afeitadora no consiguen atraparla. La observación profunda lleva a una forma ingeniosa de diseño de nudillo para el recortado. Esto garantiza que incluso los pelos más difíciles sean levantados y puedan cortarse con las cuchillas que están bajo la lámina.

Acercamiento al diseño

La culminación de esta observación ingeniosa es una forma y diseño sublimes. Al entrar en el ambiente elegante de los estudios de diseño de Braun nos encontramos con un despliegue de prototipos de herramientas de afeitado que rebosan de elegancia chic. Para Oliver Grabes, director global de Diseño, esta atención meticulosa por el detalle y la comprensión de la interacción del producto con la mano del consumidor, la sujeción y el tacto (en los confines del estudio se hace referencia a esto como la empuñadura del flautista, la empuñadura recolectora y la primera empuñadura) son esenciales para elaborar estos facsímiles exquisitos. Cada uno es preciso hasta a milésimas de un milímetro.

“Cada producto Braun se crea según los principios de fuerza, innovación, modernidad y función”, afirma Grabes. “Es la filosofía que nos guía y lo que llamamos ‘la fuerza de la pureza’”

Cuando dejamos la base de Kronberg, le preguntamos a Fullgrabe sobre el trabajo que está haciendo ahora con la sucesora de la afeitadora Series 9 de Braun. “Podría decírtelo, pero tendría que matarte, claro”, bromea.